Puerta de Jade: La cura de la vagina
Este taller no fue una clase teórica; fue un encuentro para quitarle el peso a lo que durante años hemos guardado ahí, entre las piernas. Desde la mirada taoísta, entendemos que nuestra vagina no es solo un órgano, es nuestro oráculo, el lugar donde se almacena nuestra historia, nuestros silencios y también nuestra fuente inagotable de vitalidad.
Lo que hicimos juntas fue, básicamente, resignificar el canal de la vida.
Muchas veces, ese espacio se siente cerrado o desconectado porque le hemos pedido ( inconscientemente ) que guarde demasiado: tensiones, mandatos, historias que no son nuestras. En este taller:
Bajamos la guardia: Soltamos el control mental para que el cuerpo pudiera hablar y liberar lo que estaba estancado.
Recuperamos la escucha: Aprendimos a sentir la diferencia entre una vagina que está en modo defensa y una que está viva.
Activamos el caldero: Entendimos que, cuando movemos la energía en nuestra vagina, no solo estamos sanando lo físico, estamos encendiendo nuestra capacidad de crear, de sentir placer y de sentirnos en el mundo con otra presencia.
Fue una invitación a dejar de vivir desde la cabeza y volver a nuestro centro, a ese portal sagrado que, una vez que se destraba, nos devuelve la soberanía sobre nosotras mismas. No es magia, es volver a nuestro diseño original: el goce y la libertad como nuestro estado natural.
Bienvenidas sean a la recuperación del ritmo y energía
Con gran cariño
Gloria